Nació en 1913 en Yorba Linda, California y murió en 1994 en Nueva York. Ocupó la presidencia de Estados Unidos entre 1969 y 1974. Fue uno de los períodos en el cual el terrorismo de Estado cobró mayor virulencia en América Latina y el Caribe bajo los auspicios directos de la comunidad de inteligencia y el complejo militar industrial de Estados Unidos. El ejercicio político de Nixon estuvo íntimamente vinculado al de, Kissinger, asesor de Seguridad nacional primero y después Secretario de Estado. Otro personaje a tener en cuenta en esta administración fue el primer secretario de Estado, William Rogers.
Apenas se instaló en la Casa Blanca, Nixon envió de recorrido por América Latina al multimillonario Nelson Rockefeller, quien elaboró un informe sobre el estado de la región. Se recomendó reforzar el sistema de seguridad colectiva del hemisferio occidental y estrechar los vínculos norteamericanos con los círculos policiaco-militares latinoamericanos.
Durante la era Nixon, el gobierno de Washington, que en un principio aparentó un bajo perfil en sus relaciones con la región, acrecentó su respaldo a las dictadura militares de Brasil y Argentina, responsables de comprobados actos de terrorismo de Estado, se implicó en el derrocamiento del gobierno boliviano de Juan José Torres, el asesinato del jefe de las Fuerzas armadas chilenas, René Schneider, la subversión y apoyo a las fuerzas reaccionarias que condujeron al sangriento golpe fascista contra el presidente constitucional de Chile, Salvador Allende, la aprobación del plan que culminó en el asesinato a sangre fría del líder antimperialista dominicano Francisco Caamaño y el asesoramiento a la brutal represión instaurada por Bordaberry en Uruguay.
Años antes, cuando fue vicepresidente de la administración Eisenhower, Nixon visitó en 1955 La Habana para encontrarse y manifestar su apoyo público al dictador Fulgencio Batista Zaldívar, uno de los más sangrientos represores del continente.
Tras conversar con Fidel Castro durante la visita de este a Estados Unidos en 1959, Nixon recomendó inmediatamente que el líder cubano debía ser derrocado por cualquier medio.Fue uno de los principales promotores de la invasión por Playa Girón. Durante su mandato se recrudeció el bloqueo contra Cuba, las acciones terroristas, los ataques piratas y los planes de atentados contra dirigentes cubanos.
Entre las acciones terroristas está la perpetrada el 12 de octubre de 1971,cuando un grupo de mercenarios procedentes de Estados Unidos, ametralló desde una lancha rápida el caserío de Boca de Samá, en Banes, Oriente, causando la muerte a dos personas e hiriendo a cuatro.
Fue obligado a dimitir en 1974 por el conocido escándalo Watergate.
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